Archive for 'Conciertos'
Priest Fest - Barcelona
Marzo 26, 2009, Conciertos.
Concierto: Priest Fest, Judas Priest + Megadeth + Testament
Recinto: Pavelló Olímpic de Badalona, Barcelona
Fecha: 19/03/2009
Redactor: Hèctor Prat
Podría hacer un copiar/pegar de los artículos de mis compañeros que han seguido el Priest Fest en otras ciudades, y hubieran encajado perfectamente con lo sucedido en Barcelona, donde al igual que en Donosti, Madrid y Zaragoza, la fiesta fue máxima.
El cartel era más que atractivo. Judas Priest, ya de por sí motivo suficiente para olvidar la crisis y levantarse del sofá, más la mitad del Clash Of The Titans, Megadeth y Testament, que junto a Slayer y Suicidal Tendencies arrasaron el país a principios de los noventa.
Han pasado veinte años desde entonces, pero este par de leyendas del thrash siguen con las guitarras en alto y repartiendo tralla y calidad en partes iguales.
Testament
Abrieron la caja de los truenos. Con puntualidad británica, los de Chuck Billy daban por inaugurado el Priest Fest en la Ciudad Condal con “Over The Wall”. Ante la mitad de la audiencia (la otra mitad estaba repartida entre bares de los aledaños y los atascos de llegada a Badalona), Testament ofrecieron un concierto intenso, enérgico y ensalzado por un buen sonido que nos acompañó toda la velada.
Recalcar la labor de la sección rítmica, con el gran Paul Bostaph tras los parches preciso y contundente, y el inquieto Greg Christian completando la base. Precisamente de sus cuatro cuerdas nacieron las primeras notas de “Souls Of Black”, que tras una brutal “The New Order”, representó en solitario a su homónimo álbum. Chuck está en muy buena forma, y su voz se adaptó tanto al thrash old-school como al principio baladero de “Sins Of Oblivion”.

Chuck Billy haciendo de las suyas en el Priest Fest
En él disfrutamos de un gran solo de Alex Skolnick, quien los fue clavando uno tras uno imprimiéndoles su propio estilo, arropado por el siempre más sobrio pero igualmente efectivo Eric Peterson.
“More Than Needs The Eye” estuvo amenizada por los coros del público, mientras que “D.N.R” fue conducida magistralmente por el ritmo eléctrico, rápido y cavalgante de Bostaph. Los solos de Skolnick y Peterson se cruzaron durante el medio tiempo de “3 Days Of Darkness”, y un grito casi deathmetalero final precedió a “Practice What You Preach”. Para acabar “Formation Of Damnation” nos recordaba lo que el telón de fondo predicaba desde el principio, Testament tiene “nuevo” álbum (entrecomillado pues hace una año de su lanzamiento). Y que publiquen muchos más.
Setlist
1. Over the wall
2. The new order
3. Souls of Black
4. Sins of omission
5. More than meets the eye
6. D.N.R.
7. 3 days in darkness
8. Practice what you preach
9. The formation of damnation
Megadeth
Chuck y compañía abandonaron el escenario dejándonos con ganas de más. Pero un clavo saca a otro, y Megadeth se encargaron de satisfacer nuestras ansias de thrash. Cuando salió Dave Mustaine al escenario me invadió una sensación de Deja-vu de la que no me desprendí hasta que acabó el set, y es que por suerte para nosotros son bastantes las veces que les hemos visto últimamente por nuestros escenarios. Y en todas hemos presenciado prácticamente lo mismo: concierto técnicamente perfecto, sobrio, directo y sin pausa.
Megadeth repetía la formación de su última visita, y al igual que entonces quedé maravillado con la técnica individual de cada músico y con el conjunto compacto que forman. Mustaine estuvo en su línea, parco en palabras pero detallista en sus agradecimientos al público. A la guitarra volvió a estar perfectamente acompañado por un Chris Broderick comedido en actitud y acertado en lo musical. James Lomenzo sigue aportando su pose más rockera tras su bajo, completando la base rítmica junto a un inconmensurable Shawn Drover.
El set favoreció el espectáculo, pues al no tener álbum que presentar oficialmente, se centró en los grandes clásicos. Únicamente “Sleepwalker”, con la que se inició la descarga, recordó la etapa post-Cryptic Writings.

Tras él, “Wake Up Dead” y “Take No Prisoners” acabaron de poner las cartas sobre la mesa. “A Tout Le Monde” fue muy coreada tanto proactivamente como respondiendo a la llamada del sing-along, por un público que ya llenaba la pista del Pavelló Olímpic y gran parte de las gradas. “Skin O’ My Teeth” mostró lo mejor de Broderick en los solos, al igual que en “She Wolf”, donde los dobló con Mustaine. Lomenzo hizo un buen trabajo a los coros, en un tema en el que su final melódico instrumental se fusionó con “In My Darkest Hour”. El famoso riff de “Symphony Of Destruction” fue acompañado por los coros ya habituales de “Megadeth, Megadeth”.
En “Sweating Bullets” destacó el trabajo a las baquetas de Shawn Drover, un tema que Dave Mustaine interpretó en gran parte un tono más bajo que el original. “Hangar 18” volvió a ofrecer el impresionante duelo de solos Broderick/Mustaine, y “Peace Sells… But Who’s Buying” marcó la retirada del grupo, para volver y ofrecer un último “Holy Wars” tras los gritos de “Mustaine, Mustaine” y los saludos del ídem al público.
Fueron despedidos con una merecida gran ovación, muy agradecida por un Dave Mustaine que se despidió con el habitual “You’ve been great, We’ve been Megadeth”.
Setlist
1. Sleepwalker
2. Wake Up Dead
3. Take No Prisoners
4. A Tout Le Monde
5. Skin O My Teeth
6. She Wolf
7. In My Darkest Hour
8. Symphony of Destruction
9. Sweating Bullets
10. Hangar 18
11. Peace Sells…But Who’s Buying
12. Holy Wars
Judas Priest
La cosa iba muy bien, 2/3 del festival había ido sobre ruedas. Ahora quedaba la parte que más dudas me presentaba, a tenor de las últimas visitas agridulces de Judas Priest a Barcelona. En la última, en Abril de 2005, ya habíamos presenciado una gran mejoría respecto a la gira inicial de reunificación, tanto a nivel de complicidad entre músicos como en sus labores vocales e instrumentales. Pero aún y así faltó la explosión definitiva de todo su potencial, como sí ha sucedido en este Priest Fest.
Aparte de un mejor sonido, el concierto fue mucho más directo, más improvisado, y el grupo más sólido y alegre. La reunión por primera vez no pareció en ningún momento incómoda ni forzada. Pero sobretodo me sorprendió Rob Halford, quien hizo uso pero no abuso de la reverberación, y cantó a un gran nivel la mayoría del concierto. Por supuesto tuvo sus momentos de cansancio vocal, especialmente a medio set, pero el resultado final fue impresionante.
La dupla Tipton/Downing derrochó talento, sobre la base del imprescindible Ian Hill (quien volvió a marcar una cruz en el suelo, y de ahí no se movió) y el demoledor Scott Travis.

El grupo saltó al escenario de pasarelas rojinegras tras la intro de “Dawn Of Creation” para interpretar “Prophecy”, en la que Halford apareció con el Judas-Tridente vestido de monje plateado. El mejor tema de “Nostradamus” precedió a los celebrados “Metal Gods”, “Eat Me Alive” y “Between The Hammer And The Anvil”, donde Halford forzó agudos imposibles.
Volvimos atrás en el tiempo unos 25 años para escuchar “Devil’s Child”, donde la caja de Travis sonó cual arma de fuego. “Breaking The Law” no rompió solo la ley, rompió con todo. Halford se machacó las cuerdas vocales para ofrecer la mejor versión del clásico de clásicos, resintiéndose en la siguiente “Hell Patrol” donde usó registros más graves que en su versión original y en la que disfrutamos de un solo doblado Tipton/Downing de regusto NWOBHM.
“Death” sirvió de descanso tanto a grupo como a público, y especialmente a Halford, quien apareció sentado en un trono del que no se levantó hasta el final del oscuro y lento tema. Travis aprovechó el espaciado tempo entre baquetazos para hacer virguerías con sus herramientas de trabajo.
“Dissident Agressor” y la sentida balada “Angel” precedieron a otro de los esperados hits de la noche. Como telón de fondo, un inmenso ojo presentaba “Electric Eye” (tras su grabada compañera inseparable “Hellion”), en la que Rob Halford apareció de la nada en una de las tarimas laterales. Fue él mismo quien agradeciera el apoyo de los fans durante toda su dilatada historia, e invitó a todos a continuar la fiesta con (¡No me Judas!) el himno “Rock Hard, Ride Free”, una de las favoritas de un servidor cuyo estribillo cantamos desde la pista y gradas en solitario. En ella empezó las labores solistas K.K. Downing, al que se le unió Tipton para doblarlo. También tomó la iniciativa en “Sinner”, donde Halford volvió a ofrecer lo mejor de su voz.

Tres asomos de redoble de “Painkiller” hicieron subir la temperatura del Olímpic de Badalona, para romper el termómetro tras el arranque definitivo a manos de un Scott Travis brutal a lo largo de toda la canción. Acabó con todo el grupo sobre la tarima despidiéndose del entregado público.
No tardaron en oírse los motores de la moto sobre la que Halford reapareció sobre el escenario para entonar “Hell Bent For Leather”. Tras él, las luces verdes ambientaron “The Green Manalishi”, despedida por un agudo marca de la casa del front-man, quien apareció con una chaqueta blanca plateada solo frente al público para jugar al pregunta/respuesta cantado. Judas aún tenía otra cosa en camino: “You’ve Got Another Thing Comin’” despidió un set del que echamos de menos, a pesar de haber pasado ya la medianoche, el “Living After Midnight”.
Grandioso concierto, y el primero al que he asistido que ha hecho honor a la grandeza de Judas Priest. ¡The Priest Is Back!
Setlist
1. Dawn of Creation
2. Prophecy
3. Metal Gods
4. Eat Me Alive
5. Between The Hammer And The Anvil
6. Devil’s Child
7. Breaking The Law
8. Hell Patrol
9. Death
10. Dissident Agressor
11. Angel
12. The Hellion/Electric Eye
13. Rock Hard, Ride Free
14. Sinner
15. Painkiller
16. Hell Bent For Leather
17. The Green Manalishi (With The Two-Pronged Crown)
18. You’ve Got Another Thing Comin`
Kreator - Barcelona
Febrero 5, 2009, Conciertos.
Concierto: Kreator, Caliban, Eluveitie, Emergency Gate
Recinto: Sala Razzmatazz II, Barcelona
Fecha: Domingo 01/02/2009
Redactor: Hèctor Prat
Maratón metalera en Barcelona con la anhelada meta de volver a disfrutar de Kreator. Entré a las 19:15 y Emergency Gate ya estaban recogiendo los bártulos. Teniendo en cuenta que el concierto oficialmente empezaba a las 19:00 pues, o se adelantó, o solo tocaron unas tres canciones.
Eluveitie
A quién sí pude ver y disfrutar fue a Eluveitie. Su propuesta folk/death tuvo y entretuvo. Con poco espacio para la maniobra, los ocho paganos transalpinos presentaron con acierto su álbum de debut “Spirit”, combinando death metal melódico con el folk que emergía de innumerables instrumentos que mi incultura musical solo alcanza a definir como flautas y laúdes.
El concierto estuvo acompañado por un buen sonido, cuestión difícil cuando se trata de calibrar tantos instrumentos y de tanta diversa índole. La única excepción fueron los coros de la violinista Meri Tadic, prácticamente inaudibles. Su set concentró instantes acústicos del medievo interrumpidos con virulencia por la versión más contemporánea del death. Y como no podía ser de otra manera, estos herederos recrudecidos de In Extremo se despidieron de Barcelona a soplido de gaita: el flautista Päge adornó con este instrumento el tema que cerró un concierto aplaudido por una sala a medio llenar.
Caliban
Tras ellos llegó el turno de Caliban, que ejerciendo de telonero ya han visitado nuestro país tres veces en prácticamente dos años. Y la verdad es que su concierto poco distó del presenciado en el último Eastpack Antidote Tour de finales del 2007. Mucha caña repartida a base de metalcore hardcorizado con aires americanos.
Consiguieron movilizar al personal, gracias en gran parte al frontman Andreas Dörner, quien organizó un mosh pit antes de iniciarse “Life Is Too Short”, que se mantendría activo prácticamente hasta la finalización de Kreator. Eso sí, poco aportan a un estilo ya muy trillado y su repetitivo set acabó por aburrirme de nuevo.
Kreator
Y llegó el turno de Kreator. La verdad es que no me había hecho muchas ilusiones tras repasar algunos repertorios previos de este “Chaos Over Eurpe Tour”, en que los germanos presentaban hasta ocho temas de “Hordes Of Chaos” (un álbum que me convenció in extremis de camino al concierto, tras una decena de escuchas). El cambio de sala de la grande de las Razz a la mediana tampoco invitaba al optimismo. Afortunadamente los ajustes en el set con respecto al de Londres u Oporto, descolgándose tres temas nuevos (y seguidos) como “To The Afterborn”, “Corpses Of Liberty” y “Demon Prince”, para dar la bienvenida a joyas como “People Of The Lie” y “Coma Of Souls”, hicieron que disfrutase por enésima vez de las hordas caóticas de Mille Petrozza.
“Hordes Of Chaos” no es un mal álbum, ni mucho menos. Sí es verdad que no entra a la primera como hiciera un “Enemy Of God” que nos tenía muy bien acostumbrados. Es de este tipo de discos a los que hay que darles varias oportunidades pero que al final consigue hacerse un lugar a golpe de escuchas. No tiene hits fácilmente detectables, aunque quizás alguno consiga este status con el tiempo. También es cierto que normalmente canciones notables en su formato original, se pueden volver excelentes en un buen directo. Y esto es exactamente lo que pasó con las dos primeras de la noche, “Hordes Of Chaos” y una tremenda “Warcurse”.
Ni falta hace decir cómo fue recibida “Extreme Aggression”, interpretada haciendo valer su título. “Phobia” mostró a un Ventor como siempre espléndido, detrás de quien se instaló una gran pantalla de vídeo que amenizaba la puesta en escena. El temazo de “Outcast” arrancó por segunda vez los vítores de la sala, que seguidamente dio la bienvenida a “Voices Of The Dead”. Las líneas de bajo de Christian Giesler dieron entrada al oscuro tema, en el que un Petrozza en plena forma emuló a las voces de la muerte en su texto recitado inicial para posteriormente dar cuenta de su registro semi-melódico.
Tras cerciorarse de que el público estaba en contra de cualquier religión, al menos en su mayoría, Mille lo declaró enemigo de Dios. Como no podía ser de otra manera, la retahíla precedió a “Enemy Of God”, en la que Sami Yli-Sirniö cumplió con su tarea definiendo un buen solo.
Sin pausa se estrenó “Destroy What Destroys You”, para volver 23 años atrás con “Pleasure To Kill”, que mantuvo la rabia y espíritu de entonces. En su presentación, Mille confesó que mintió en una reciente entrevista cuando dijo que no hablaba en serio cuando invitaba a experimentar el placer de matar. Creo que fue más sincero en la entrevista que en el concierto, donde modificó su discurso en pos del espectáculo.
“People Of The Lie” y “Coma Of Souls” arrasaron con todo y reactivaron el círculo de pogo. Tras la melodía de “The Patriarch” llegó “Violent Revolution”, durante la cuál cayó el micro de Mille Petrozza al foso, con su consiguiente estruendo y prisas de los técnicos de la sala por restaurarlo a tiempo.
“Terrible Certainty” y “Betrayer” cerraron a lo grande la primera parte de un set sin respiro. Tras el descanso irrumpió “Amok Run”, uno de los mejores temas de la última entrega de Kreator. Mille lo prolongó con un solo distorsionado ejecutado bajo una infernal luz roja, que acompañó y desarmonizó a base de golpes secos a la guitarra.
Como es habitual “Riot Of Violence” tuvo a Ventor como protagonista tanto a las baquetas como al micro. Tras arrancar un colectivo y sonoro “Hate!”, “Flag Of Hate” perfiló el camino hacía el final de la actuación, en la que los músicos desplegaron una pancarta que presidió la primera fila del público y que les proclamaba como reyes del thrash, para rubricarla con la inevitable/insubstituible “Tormentor”.
Excelente concierto, favorecido por un coherente cambio en el set list respecto al inicio de la gira europea, pero sobretodo por la buena forma que mantiene el cuarteto alemán.
Setlist Caliban:
1. Nowhere To Run, No Place To Hide
2. I Rape My Self
3. Life Is Too Short
4. I’ve Sold My Self
5. It’s Our Burden To Bleed
6. I Will Never Let You Down
7. 100 Suns
8. My Time Has Come
9. Coma
10. Stop Running
Setlist Kreator:
1. Intro / Choir Of The Dammed
2. Hordes Of Chaos
3. Warcurse
4. Extreme Agression
5. Phobia
6. Voices Of The Dead
7. Enemy Of God
8. Destroy What Destroys You
9. Pleasure To Kill
10. People Of The Lie
11. Coma Of Souls
12. The Patriarch
13. Violent Revolution
14. Terrible Certainty
15. Betrayer
16. Amok Run
17. Riot Of Violence
18. Flag Of Hate
19. Tormentor
In Flames - Barcelona
Octubre 15, 2008, Conciertos.
Concierto: In Flames + Gojira + Sonic Syndicate
Fecha: 13/10/2008
Recinto: Sala Razzmatazz I, Barcelona
Redactor: Hèctor Prat
Sonic Syndicate
Nos encontramos ante un grupo muy joven, que se ha empapado del sonido metalero genuino de su Suecia natal. Herederos de In Flames en su vertiente más metalcore, Sonic Syndicate presentaron su nuevo “Love And Other Disasters” ante un público que ocupaba más de la mitad del aforo del Razz.

Su concierto se basó en media hora de un estilo demasiado trillado, pero que supieron vender con garra Y es que si una cosa no se puede negar a los Sonicsson (todos los apellidos de sus componentes acaban en “sson”, en parte porque la base del grupo es el trío de hermanos Sjunesson) es ganas de agradar.
La dupla de cantantes Roland Johansson y Richard Sjunesson dieron el empuje definitivo al breve repaso de temas de sus tres álbumes publicados.
Gojira
Muchos eran los que se acercaron a la grande de las Razzmatazz para ver específicamente a Gojira, y ya que estamos y de refilón a In Flames. No son pocos los que otrora veneraban al quinteto de Goteborg y ahora reniegan de su presente, acogiéndose a propuestas originales como la de los galos.
Presentando su cuarto “The Way Of All Flesh”, los de Bayona consiguieron acercar a muchos seguidores que aplaudieron sus excelencias. Este es un interesante grupo que por fin está empezando a sobresalir practicando un death muy personal, con tintes entre progresivos y técnicos. Usando patrones rítmicos y estructuras de canción poco habituales, este cuarteto se mantiene sólido desde sus inicios, tanto en formación como en dirección musical.

Abrió el concierto “Oroburus”, al igual que el álbum que vio la luz pocos días atrás. De su nuevo álbum sonaron también “Toxic Garbage Island” y “Adoration For None”.
También se incluyeron en el set “Clone”, “Rememberance”, “Flying Whales” y para cerrar la habitual “The Heaviest Matter Of The Universe”. Disfruté especialmente con los hermanos Duplantier, con Mario a la batería combinando técnica y velocidad (eso sí, su solo no hizo honor a sus habilidades) y con Joe alternando melodía y crudeza a la voz. Lástima que el sonido no acompañó a una actuación que para algunos fue lo mejor de la noche.
In Flames
La historia se repite. Tras dos años desde su última visita a Barcelona, In Flames me ha vuelto a decepcionar en directo. Aún no logro entender cómo se puede escoger un repertorio con tan poco respeto a los álbumes que han conseguido encumbrar al grupo en lo que hoy en día es.
Tampoco abarco a comprender cómo un grupo que cuida tantísimo la escenografía, puede permitirse estas deficiencias de sonido. Fue horrible desde cualquiera de los rincones de la sala Razzmatazz. Si a esto añadimos que las únicas “flames” que sentí fueron las del sofocante calor de la sala, pues ya tenemos la noche completa.
Del “Lunar Strain” oímos quince segundos de las líneas iniciales de “Behind Space”, embarullados en un mix con dos canciones de “The Jester Race”, y que dejaron al personal con la miel en la boca. Casi toda referencia a “Whoracle” ha sido borrada del mapa, a excepción de “The Hive”. Poco más tributo recibieron “Colony”, el álbum que dio el espaldarazo definitivo a In Flames, del que oímos “Zombie Inc.” y “Colony”. También dos representantes tuvo “Clayman” y tres “Reroute To Remain”, un gran álbum que sentó las bases de los In Flames actuales, para algunos el paso de In Flames a Nu-Flames.

Por supuesto que un grupo no debe vivir eternamente de su pasado, que debe “evolucionar” (si bien no estoy del todo de acuerdo con usar este término), que debe experimentar nuevos sonidos y no estancarse. Es lógico que se quiera presentar el nuevo álbum de turno, pero siete temas me parecen excesivos, más si son temas de un álbum para mi gusto correcto y poco más. Cuando los ingredientes no son de calidad, difícilmente puede salir un buen plato, por mucho empeño que ponga el cocinero.
La canción “chosen” para el inicio del concierto me invitó a ser “pessimist” sobre el mismo. “The Chosen Pessimist” fue parcialmente interpretada tras un telón, sobre el cuál veíamos proyectadas las sombras del quinteto sueco. Curioso inicio de concierto, pues esta es la canción más y larga y de pasajes más lentos de su último álbum. Los teclados originales fueron substituidos por las notas del bajo de Peter Iwers.
Al caer el telón sí pudimos ver un gran panel de luces, que tras el escenario acompañaría imponente al set, variando sus motivos en cada tema. Se me hace difícil comentar el trabajo de los instrumentistas suecos, pues al menos en la parte solista fui incapaz de escuchar una sola nota. Daniel Svensson estuvo de nuevo muy efectivo en las baquetas, mientras que Anders Fridén se esforzó al máximo para ofrecer una buena actuación, si bien sus líneas más melódicas difícilmente se percibían. Estuvo comunicativo en las pausas entre bloques del concierto, para quejarse del calor una vez o para hablar de cuánto le gustan las mujeres pero también cuán complicado es entenderlas, charla que sirviera de prólogo de “Delight And Angers”.

Hablando de nuevo material, la canción que animó más el set fue “I’m The Highway”, una de las mejores de “A Sense Of Purpose”, interpretada con mucha garra y muy bien recibida por un público que desafió al calor saltando. En el lado contrario, la más desalentadora fue “Alias”, que no mejoró mucho respecto al despropósito original.
“Disconnected”, “The Mirror’s Truth”, “Delight And Angers” y “Move Through Me” completaron el septeto de presentación de “A Sense Of Purpose”.
Pero si algo consiguió movilizar a los asistentes fueron temas como “Zombie Inc.”, “The Hive”, o incluso un “System” que ya suena a clásico y tras el cuál los guitarristas se marcaron las primeras notas del “Run To The Hills” como pasatiempo entre temas.
No podía faltar “Pinball Map”, con Jesper Strömblad encaramado en la pasarela que recorría el escenario de punta o punta sobre la cabeza de Svensson, mientras que “Quiet Place” y “Trigger” sonaron consecutivamente, siendo dos de los temas de la nueva era que más me convencen. El material old-school se aglutinó inmerecidamente en un medley.
En el tintero quedaron grandes como “Only For The Weak”, “Episode 666”, “Embody The Invisible”, “Ordinary Story”, “Bullet Ride” o incluso “Reroute To Remain”. No llueve a gusto de todos, pero sí se agradecería una leve llovizna de vez en cuando para refrescarnos.
In Flames volvieron a demostrar su gran capacidad de convocatoria y su profesionalidad sobre el escenario, de nuevo empañada por el mal sonido y la (premeditada) falta de acierto a la hora de configurar un set list a gusto de todos. Fue perfecto para quien disfrute de la era y el sonido post-Reroute, pero más que insuficiente para el seguidor de la vieja guardia.
Set list
1. The Chosen Pessimist (A Sense Of Purpose)
2. I’m The Highway (A Sense Of Purpose)
3. Vanishing Light (Come Clarity)
4. The Mirror’s Truth (A Sense Of Purpose)
5. Zombie Inc. (Colony)
6. The Hive (Whoracle)
7. Satellites & Astronauts (Clayman)
8. System (Reroute To Remain)
9. Alias (A Sense Of Purpose)
10. Pinball Map (Clayman)
11. Delight & Angers (A Sense Of Purpose)
12. Disconnected (A Sense Of Purpose)
13. Colony (Colony)
14. Cloud Connected (Reroute To Remain)
15. Medley (Dead God In Me, The Jester Race, Behind Space) (The Jester Race, Lunar Strain)
16. My Sweet Shadow (Reroute To Remain)
17. Come Clarity (Come Clarity)
18. Move Through Me (A Sense Of Purpose)
19. Quiet Place (Soundtrack To Your Scape)
20. Trigger (Reroute To Remain)
21. Take This Life (Come Clarity)
Whitesnake - Barcelona (25/07/2008)
Julio 28, 2008, Conciertos.
Concierto: Whitesnake
Recinto: Sala Razzmatazz I, Barcelona
Fecha: 25/07/2008
Redactor: Hèctor Prat
Tercera visita de Whitesnake a Barcelona desde su “reunión” hace cuatro años, entrecomillada pues de la formación que se desmembrara en 1997 solo retornó el perenne David Coverdale. Supone el 30 aniversario desde que se reuniera con Micky Moody para sentar las bases de uno de los grandes del hard rock.
La diferencia del concierto que nos atañe a entonces es que la serpiente blanca vuelve con un álbum entre sus dientes, “Good To Be Bad”, que tiene mucho más de la primera palabra del título que de la última. Un disco que entremezcla todas las pinceladas características del sonido de Whitesnake: Elegancia, acentuada por la voz de Coverdale, sobre una base de hard rock con toques blueseros en ocasiones y metaleros en otros, que conforman unos temas pegadizos, de base sencilla pero de ejecución compleja. Un álbum que perpetúa dignamente el legado de la banda.

En cuanto a la formación, la serpiente ha vuelto a cambiar de muda. El cambio más remarcable es el del espectacular Tommy Aldridge por Chris Frazier a las baquetas. Este es un cambio que ha dañado seriamente la estructura del bloque. De un batería de Whitesnake no se espera simplemente cumplir fidedignamente con los tempos originales, sino un poco de personalidad y algo más de aporte al sonido del grupo. Tommy era el auténtico motor del grupo, mientras que Chris simplemente cumplió sobriamente con su trabajo. Utilizando un símil futbolístico Frazier marcó de penalty, mientras Aldridge marcaba de chilena por toda la escuadra. Un gol vale lo mismo se marque como se marque, pero siempre se agradecen los detalles de calidad que aportan espectáculo. Aparte, su solo fue el más insulso y el que menos ha invitado a la participación de los que he visto en años.
Marco Mendoza ha cedido su bajo a Uriah Duffy, quien ya nos visitara en el último concierto de Whitesnake en la ciudad condal. También a Mendoza se le hecha en falta, no solo por su hiperactividad sobre el escenario, sino por su gran trabajo a los coros. Estos dos cambios han afectado al rendimiento sobre escena de la que era una de las mejores formaciones que el señor Coverdale había conseguido reunir en sus años de peregrinaje musical, marcado en gran parte por su histórico buen hacer en la selección de dúos de guitarristas. El actual Aldrich/Beach, dos guitarristas de corte muy distinto pero necesariamente complementarios para ensamblar el sonido de Whitesnake, poco tienen que envidiar a las duplas Marsden/Moody o Sykes/Vandenberg. Me pregunto si Whitesnake hace grandes a los guitarristas, o son éstos quienes hacen grandes a Whitesnake.

El caso es que el veterano grupo ha resistido al embiste del tiempo. Buena muestra de ello ha sido este concierto que ha conseguido movilizar de nuevo al público barcelonés siempre “Ready To Rock”, y que a pesar de la época en la que nos encontramos ha respondido a la llamada de Coverdale & Cía llenando de nuevo la grande de las Razz. Está claro que sigue teniendo poder de convocatoria, pero el apartado musical tuvo un regusto agridulce.
Y es que aunque me cueste mucho decirlo, David Coverdale no es el mismo que viéramos cuatro años atrás. Incluso no es el mismo de hace dos años. No está en buena forma vocal, o como mínimo no ha sabido disimularlo tan bien como en sus anteriores visitas, donde siempre se vio muy apoyado por público, por los coros de sus compañeros de tablas, por la desaparecida magia del retorno y por un set list plagado de éxitos. Ni siquiera le vi cómodo en sus característicos y elegantes tonos bajos.
En esta ocasión, a la falta de voz se le ha sumado un repertorio con muchos altibajos, que incluyó cinco temas del nuevo álbum y un tramo intermedio especialmente tedioso, necesario para el descanso del frontman pero excesivo para un público ansioso de hits.
Empezaron con fuerza la nueva “Best Years”, la imprescindible “Fool For Your Loving” y “Can You Hear The Wind Blow”. En ellas se vio a un Coverdale con muchas ganas pero que ya daba muestra de carencias vocales. También apreciamos a un Doug Aldrich excesivamente protagonista, relegando a un desmerecido segundo plano a un Reb Beach desenfocado.

“Love Ain’t No Stranger” fue cantadísima por el público, quien a su vez participó junto a todo el grupo en el a capella inicial de “Lay Down Your Love”, donde la pareja Aldrich/Beach se marcó un buen solo bajo los focos. En él pudimos ver destellos de calidad de David Coverdale, quien se esmeró más en clásicos como el que siguió, “Is This Love”. Y tras la mediática balada, a la que le faltó cierto feeling, llegaron los momentos más flojos del concierto.
Un larguísimo solo de guitarras, disfrazado de duelo de mástiles entre Aldrich y Beach resultó eterno, e incluso en algún momento la pareja pareció no saber hacia donde encaminar su improvisación, con notas dubitativas y compases erráticos. Aún y así dieron muestras de su calidad (tiempo no les faltó para hacerlo), cada uno en su particular estilo. Reb Beach combinó sus solos con riffs metaleros, mientras que Doug Aldrich dio rienda suelta a su lado más bluesero.
Hablando de aires blues, únicamente la nueva “A Fool In Love” separó el solo de guitarras con el de Chris Frazier, que como he comentado fue insulso tanto en contenido como en fomento de la participación, que es lo que en definitiva ameniza los solos de batería. Nada que ver con el más que espectacular solo de Tommy Aldridge en el 2004, en el que acabó aporreando los timbales con las manos. Acto seguido silla, guitarra acústica y “Ain’t Gonna Cry No More” siguieron fomentando la desaceleración. “All For Love” levantó levemente los ánimos, pero fue “Guilty Of Love” quien devolvió de nuevo el interés y la energía al evento, coreada sing-along sobre batería por un público que acabó agradeciendo el hit con oés.
Precisamente el griterío del público interrumpió por un instante el inicio de “Give Me All Your Love”. El jefe ordenó parar máquinas tras los toques iniciales de batería para disfrutar de los decibelios que les eran dedicados. Quizás fuera por eso que al arrancar de nuevo, el gran tema de “1987” desprendió las chispas del mejor Coverdale, quien guardó sus gritos gran reserva para la emocionante “Here I Go Again” con el que se cerró el repertorio previo a los bises. “Still Of The Night” fue la mejor de la noche, con un David Coverdale ahora sí esforzándose al máximo, y tras ella “Burn” cerró el set conteniendo un buen solo de Timothy Drury, quien pasó desapercibido en gran parte del concierto debido al bajo volumen de su teclado.
Este sin duda ha sido el más flojo de los tres conciertos barceloneses desde que Whitesnake volvieran a escena, y parece difícil que la situación reflote. Aún y así, no pierdo las esperanzas de volver a ver en forma a un grupo y a un frontman que únicamente cuatro años atrás repartían el mejor rock que se podía esperar de ellos. Sr. Coverdale, cuídese mucho y vuelva a visitarnos. Eso sí, traiga de nuevo consigo “Crying In The Rain”, “Bad Boys”, “Don’t Brake My Heart Again”, “Ain’t No Love In The Heart Of The City”, “Ready An’ Willing” y ya que estamos, en la medida de lo posible, un poco más de voz.
Set list:
01. Best Years
02. Fool For Your Loving
03. Can You Hear The Wind Blow
04. Love Ain’t No Stranger
05. Lay Down Your Love
06. Is This Love?
07. Solo guitarra
08. A Fool In Love
09. Solo batería
10. Ain’ t Gonna Cry No More
11. All For Love
12. Guilty Of Love
13. Gimme All Your Love Tonight
14. Here I Go Again
15. Still Of The Night
16. Burn / Stormbringer / Burn
